Cuando encubrimos los errores que comenten nuestros hijos, qué mensaje les estamos dando? Simplemente, que no importa lo que hagan, estaremos ahí para taparlos. Que no es necesario que sean responsables.
Entonces, cuando tengamos delincuentes, ladrones, mentirosos e incluso asesinos, no busquemos culpables en la sociedad, pues somos nosotros mismos los que estamos forjando monstruos errantes sin valor alguno.
No les enseñamos a respetar al ser humano y mucho menos las leyes. No saben de responsabilidad, de trabajo, de esfuerzo, de nada... y mucho menos de convivencia.
A veces me pregunto, si la situación fuera al contrario, no quisiera, esperaría o a la fuerza reclamaría usted una explicación, que alguien le diera la cara, que alguien fuera responsable y simplemente le dijera "si, la cagué!!! pero no fue mi intención".
Lo hecho, hecho está y no tiene solución, mucho menos vuelta a atrás. Por eso pido a Dios con todas las fuerzas de mi alma que le de paz a nuestros corazones y que en el fondo encontremos el amor necesario para florecer de nuevo y seguir adelante.
Señor, permite que eduquemos a nuestros hijos a tu imagen y semajanza. Que podamos inculcar en ellos los valores necesarios para formar hombres y mujeres de bien, responsables, simple y sencillamente hijos de Duarte.
martes, 1 de febrero de 2011
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