martes, 14 de septiembre de 2010

Nuestra Batalla

Tengo el corazón hecho añicos y no se cómo sanarle las heridas pues su estado no responde a sus acciones sino a las que no tomas para cuidarte más. Eres un adulto, sabes las consecuencias de tus actos y fuiste tú quien me forjó en la vida y quien puso las luces a seguir en mi sendero.
Porqué hoy te desmoronas en el inicio de la batalla? Porqué tiras la toalla antes de haber emprendido el camino, si ya te levantaste de la cama y volviste de entre los muertos?
No ves que si te hechas yo muero? No ves que si no andas yo no camino? No ves que mi alma no tiene vida y que mi espíritu vaga sin rumbo porque no puedo ayudarte?
Levántate de nuevo, yo te ayudo si tú te ayudas. Lo de ahora es NADA comparado con lo de ayer.
TE AMO, no me dejes sola en la batalla.

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